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miércoles, noviembre 18, 2009

Qué clase de dios tienes?

Como es tu dios? Si TU dios, pues todos tenemos uno diferente. Tu dios es celoso? "No tendrán otro dios que no sea yo" ...es vengativo? "Si no haces 'voluntariamente' lo que espero de ti, vas pa'bajo"... Es un dios todopoderoso que permite que pasen cosas malas (por que si esto todo poderoso las podría evitar, cierto?) es un dios comerciante? "diosito, si me cumples lo que te pido, te prometo X,Y y Z"

Interfiere dios en nuestras vidas? Le importamos?

Por mucho tiempo he estado convencido que realmente a dios no interfiere en nuestras vidas, no por que no le importemos, sino por que nos da la libertad de hacer lo que queramos (absolutamente, sin castigos al final del paseo, pues ello no seria realmente libertad). Un dios que no se ofende si no le rezamos y le preocupa que seamos "malos" tanto como le preocupa a una madre que su hijo sea el "ladrón" en el ultimo juego de policías y ladrones con los demás niños de la cuadra. Sin embargo también estoy convencido más allá de toda duda que dios nos quiere y que nos empaña en nuestro dolor. Que no interfiere por que tiene que respetar las reglas que "el" mismo impuso (causa-efecto, gravedad, consecuencias, etc.) le guste o no lo que sucede (ej. si mi hijo esta en los columpios y se cae, me duele verlo sufrir, pero su caída no fue mi decision sino resultado de la ley de gravedad y quizá su imprudencia) nadie es castigado ni premiado, ese no es el juego. El juego se llama experiencia, aprendizaje.

Ahora, un dios que ama a sus hijos, sin duda participa, tal como participa cualquier buen padre o madre en la educación de sus hijos terrenales. Hay un delicado balance entre dejar que nuestros hijos intenten hacer las cosas por si mismos y aprendan incluso de sus errores, y no dejarles cometerlos en un supuesto deseo de que no sufran. Si uno (como padre o dios con nosotros) no encuentra ese balance, el primer dios, se torna sadista, permitiéndonos sufrir "por nuestro propio bien" si se torna sobreprotector, nos roba la oportunidad de enfrentar problemas y la satisfacción de superarlos, fomentando que nos volvamos inútiles y dependientes.

Creo que dios, si merece llamarse así (y lo digo con todo respeto, pues estoy seguro que lo merece) tiene la capacidad de balancear estos dos extremos. Es capaz de dejarnos "sufrir", pelear nuestras propias batallas y al mismo tiempo sabe como y cuando intervenir, no dejándonos hundir en nuestra propia ignorancia nomas para darnos una lección.

Difícil balance, al menos para mi. Ciertamente sé, por experiencia personal, que dios me ha dejado sufrir lo necesario para convertirme en quien soy, ese extremo no me preocupa. Batallo con el otro, batallo con creer y confiar que dios no me va a dejar sólo. Que no se va a esperar a que el agua me llegue a las orejas para intervenir (como dije arriba, hasta ahora siempre creí que dios ni nadie va a hacer por mi lo que yo puedo hacer por mi mismo, incluso creo que lo sigo creyendo) pero estoy comenzando a considerar que como un buen padre o al menos un buen coach, siempre esta ahí dispuesto a participar cuando, desde su perspectiva (que es la del amor) lo juzga necesario o (y de esto soy testigo) cuando yo como hijo se lo pido.

Pero por otro lado, tal vez estoy totalmente equivocado...