Hay una vieja canción
de Buffalo Springfield llamada "for what is worth"
que comienza: “Algo está pasando, pero aún no es claro qué es...” Me
parece que algo así está pasando en México. Verlo desde la distancia me
emociona y me preocupa.
Hace años vengo hablando del “complejo del
conquistado” (o del esclavo) de raíces muy profundas en México. Me
explico, cuando alguien ha sido desposeído de todo, sus posesiones, su
religión, sus familias, su libertad y su dignidad (piensen, por ejemplo en los
Aztecas luego de la conquista), se pierde también lo que llamamos la capacidad
de agencia, es decir la habilidad de actuar con la convicción de que nuestros
actos tendrán impacto, que nuestra voz será escuchada, que nuestra opinión
cuenta. Caemos en un estado de indefensión
aprendida y nuestro único recurso es burlarnos y hacer memes a
espaldas de nuestros opresores. México viene arrastrando estas heridas desde la
colonia, y falta mucho para sanarlos. No sólo eso, muchos han sido los intentos
de alzar una vez más la voz, todos ellos reprimidos salvajemente por el
gobierno (los invito a leer "Tlatelolco,
se buscan herederos") confirmando que no hay nada que se pueda hacer y
que nadie nos está escuchando.
Sin embargo me parece que con esto del
"gasolinazo" algo nuevo está pasando...
Cada vez se escucha más, junto a las inútiles
quejas y los memes, un llamado a la unidad. Se empiezan a articular ideas
de desobediencia civil (siendo no pagar impuestos la más escuchada). Sin duda se
ha demostrado en múltiples ocasiones que la desobediencia civil y la no
violencia funcionan como medidas para ser escuchados. Los ejemplos son
poderosos e inspiradores: Thoreau, Luther King, Gandhi y Mandela... Sin
embargo estos casos fueron exitosos no sólo por rehusarse a cumplir con cierta
ley, sino porque fueron resultados de estrategias bien planeados y -lo más
importante- el compromiso inamovible de quienes participaron en ellos de
mantenerse firmes en su decisión de desobedecer pacíficamente las normas
elegidas. Esta es precisamente la parte que me preocupa de las propuestas
a dejar de pagar impuestos. Si se hace aisladamente, por sólo algunos, el
gobierno simplemente castigará a los infractores. Si se usa simplemente
como una excusa para "ahorrarnos una lana" no sólo no llegará lejos,
sino que, al estar motivado por razones egoístas, se desistirá a la primera
situación de riego personal.
Ciertamente no soy un politólogo ni estoy
llamando a la acción directamente. No soy la persona indicada para ello. Esto
es sólo una opinión derivada de mi estudio de estos temas y mi preocupación por
lo que ocurre en mi querido México.
Tal vez es cierto, tal vez algo nuevo está
ocurriendo, aunque aún no sea claro qué es...
...pero por otro lado,
puedo estar totalmente equivocado…
Sergio
