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jueves, enero 05, 2017

Algo nuevo está pasando...

Hay una vieja canción de Buffalo Springfield llamada "for what is worth" que comienza: “Algo está pasando, pero aún no es claro qué es...”  Me parece que algo así está pasando en México.  Verlo desde la distancia me emociona y me preocupa.

Hace años vengo hablando del “complejo del conquistado” (o del esclavo) de raíces muy profundas en México.  Me explico, cuando alguien ha sido desposeído de todo, sus posesiones, su religión, sus familias, su libertad y su dignidad (piensen, por ejemplo en los Aztecas luego de la conquista), se pierde también lo que llamamos la capacidad de agencia, es decir la habilidad de actuar con la convicción de que nuestros actos tendrán impacto, que nuestra voz será escuchada, que nuestra opinión cuenta.  Caemos en un estado de indefensión aprendida y nuestro único recurso es burlarnos y hacer memes a espaldas de nuestros opresores. México viene arrastrando estas heridas desde la colonia, y falta mucho para sanarlos. No sólo eso, muchos han sido los intentos de alzar una vez más la voz, todos ellos reprimidos salvajemente por el gobierno (los invito a leer "Tlatelolco, se buscan herederos") confirmando que no hay nada que se pueda hacer y que nadie nos está escuchando.  

Sin embargo me parece que con esto del "gasolinazo" algo nuevo está pasando...

Cada vez se escucha más, junto a las inútiles quejas y los memes, un llamado a la unidad.  Se empiezan a articular ideas de desobediencia civil (siendo no pagar impuestos la más escuchada). Sin duda se ha demostrado en múltiples ocasiones que la desobediencia civil y la no violencia funcionan como medidas para ser escuchados.  Los ejemplos son poderosos e inspiradores: Thoreau, Luther King, Gandhi y Mandela...  Sin embargo estos casos fueron exitosos no sólo por rehusarse a cumplir con cierta ley, sino porque fueron resultados de estrategias bien planeados y -lo más importante- el compromiso inamovible de quienes participaron en ellos de mantenerse firmes en su decisión de desobedecer pacíficamente las normas elegidas.  Esta es precisamente la parte que me preocupa de las propuestas a dejar de pagar impuestos.  Si se hace aisladamente, por sólo algunos, el gobierno simplemente castigará a los infractores.  Si se usa simplemente como una excusa para "ahorrarnos una lana" no sólo no llegará lejos, sino que, al estar motivado por razones egoístas, se desistirá a la primera situación de riego personal.

Ciertamente no soy un politólogo ni estoy llamando a la acción directamente.  No soy la persona indicada para ello. Esto es sólo una opinión derivada de mi estudio de estos temas y mi preocupación por lo que ocurre en mi querido México.  

Tal vez es cierto, tal vez algo nuevo está ocurriendo, aunque aún no sea claro qué es...

...pero por otro lado, puedo estar totalmente equivocado…
Sergio