“Despertar,” dijo el Maestro, “significa saber exactamente donde se encuentra uno en todo momento ¡labor nada fácil!” Para ilustrarlo, contó la historia de un hombre muy popular que siempre era invitado a un gran número de eventos. Una vez, en una fiesta, le preguntaron a cuantos compromisos asistiría sólo esa noche.
“A seis” respondió, sin dejar de ver su pequeño cuaderno.
“¿Que hace? Revisando a donde irá después de aquí?” Le preguntaron.
“No,” respondió es siempre activo caballero. “Tratando de averiguar donde estoy ahora”
Anthony de Mello
“A seis” respondió, sin dejar de ver su pequeño cuaderno.
“¿Que hace? Revisando a donde irá después de aquí?” Le preguntaron.
“No,” respondió es siempre activo caballero. “Tratando de averiguar donde estoy ahora”
Anthony de Mello
Lo primero que le piden a uno, cuando empieza a meditar, es observar su respiración. Concentrarse exclusivamente en la inhalación, la exhalación y el intervalo de transición entre una y otra. ¡Así de “sencillo”!
La realidad es que no tiene nada de sencillo. En cuestión de segundos, la mente nos lleva planear, recordar, preocuparnos, tararear una canción, imaginar algo, cuestionarnos si lo estamos haciendo bien, etc. (inténtenlo). Entonces la instrucción es simplemente tomar nota de tales pensamientos y “como el reflejo de las nubes en un lago” dejarlos pasar, sin, juzgar, sin forzar nada; simplemente volver a la respiración, hasta que, otra vez, un pensamiento nos vuelva a distraer. Así, una, otra, otra, otra y otra vez. Uno puede aprender muchísimo sobre nuestros propios patrones de pensamiento con sólo este ejercicio.
En mi caso, mi principal patrón (curiosa palabra) de pensamiento es planear el futuro. Me cuesta muchísimo trabajo concentrarme plenamente en el presente. Al estar escribiendo esto, casi simultáneamente, esta pensando en la cena, otra en un mail que tengo que mandar, en mi familia en México, en mi departamento, en que necesito comprar una cama... el desfile de “nubes” nunca termina. Siempre estoy tratando de ir un paso adelante, anticipando lo que sigue. Irónicamente, en nuestra sociedad, la habilidad de ser “multi-task” es altamente valorada, no es de sorprender que haya aprendido a pensar de esa manera.
Este “patrón” me domina casi completamente (al grado que no puedo dejar de planear). Lo grave es que casi nunca estoy donde se supone que estoy, sino en el siguiente lugar, el siguiente evento, en dos años, cuando termine esto, cuando logre aquello...
Hace años alguien me dio un consejo “que tu cabeza siempre esté donde esta tu cuerpo” sólo ahora voy entendiendo la profundidad de esta idea. Si mi mente esta en otro lado, no estoy ni aquí ni allá. Mi mente, en un afán de tener todo bajo control, me roba el momento presente (único momento que realmente existe, pues tanto pasado como futuro son sólo pensamientos, sólo existe en la mente). ¿Como disfrutar el presente si no se está en él? ¿Que tanto de mi vida realmente he vivido? ¿Que tanto puedo recordar? (si no estuve ahí, seguro que no me voy a acordar bien).
La mente necesita del tiempo (por eso el infinito es un concepto imposible de comprender). Sólo puede procesar lo que ha ocurrido o proyectar lo que va a ocurrir. No puede existir en el ahora. Por eso a veces nos parece que el presente no existe, pues la mente lo procesa en milésimas de segundo y lo convierte en pasado. Pero es un espejismo, es pasado no existe. Un discípulo no podía entender esto, y el maestro le dijo: “da un paso, y otro más. Ahora mira hacia atrás ¿donde esta el primer paso que diste? ¿Donde esta el siguiente paso?”
Vivir en el ahora significa “despertar” del sueño de la mente; sin embargo, no significa renunciar a la mente, sino no permitirle mandar. Alguien dijo que la mente es un excelente sirviente y un pésimo patrón.
¿Donde me deja esto? ¿Como desaprender estos procesos mentales? La verdad no lo sé, sólo me queda seguir respirando y observando...
Avidyanath
© 2005
Pero por otro lado, tal vez estoy totalmente equivocado...