Hoy en clase hablamos de los místicos judíos. Me pareció interesante que su objetivo (a diferencia de los Hindús) no buscan la unión con Dios. Para los Judios y Cristianos, no hay unión absoluta (digamos fusión) entre Dios y su creatura nunca habrá fusión absoluta. El objetivo de estos místicos es la visión de Dios. Contemplar y quizá incluso podemos decir convivir con el creador, tal vez más exacto, tener la experiencia directa de Dios (la definición de místico).
Yo, claramente influenciado por los místicos hindús, pensaba que el objetivo de todo místico era "recordar" su verdadera naturaleza identica con Dios (no de la misma naturaleza, sino identica, es decir, Dios y el hombre o mujer son dios mismo "jugando" a las escondidas consigo mismo). Recordar que somos dios pero decidimos (como dios) olvidarlo para poder experimentar el gozo de esta vida y la reunión (ilusoria pues nada puede estar separado de dios) con la divinidad. Hermoso sin duda, pero un poco escapista (estoy consciente que Aurobindo habla de alcanzar tal fusión y luego volver a este plano para espiritualizar la materia, pero esa es otra historia).
Pero judios y cristianos tienen una visión distinta, y siendo honesto, hasta hoy me parecía incluso menos apetecible. Si, es hermoso tener la experiencia directa del creador, nada se le parece, pero aspirar a hacerlo todo el tiempo me parecía un poco egocéntrico y también escapista de la realidad, es decir "en lugar de enfrentar la realidad cotidiana, busco escaparme e ir a visitar a Dios" no muy comprometido con la vida.
Pero hoy escuche algo distinto que en verdad me conmovió. Estos místicos buscaban la experiencia de dios para aprender algo, para mejorar como individuos (ok, aqui hay otra presunción que no me agrada, la de la imperfección de la creatura, pero esa es otra historia) y luego VOLVER a la tierra a trabajar para la comunidad. Esto es hermoso y hace renacer en mi el deseo por esa visión beatífica. No por mi propio beneficio, sino para el de la humanidad. Realizar a dios es mi vida no es necesariamente un objetivo egocentrista, sino que puede ser con una vocación de servicio. Sólo puedo ayudar a mis hermanos y hermanas si puedo comulgar con dios en todo momento, si la luz de dios limpia hasta los ultimos vestigios de ignorancia (en el sentido budista) y reduce la ilusión de separación con los demás a lo que es, una ilusión. Ahora entiendo por que la norma que resume la Cabala no es amar a dios, sino amar al prójimo. Es una tradición eminentemente comprometida con la vida. Esto me emociona en verdad. Como dijo Don Quijote (casi) sigamos cabalando! :o)
Pero por otro lado, puedo estar totalmente equivocado... y eso también esta bien.
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