Ayer traté de escribir sobre la frase en la Desiderata "sea que te resulte claro o no, el universo marcha como debiera" pero no me tocaba hacerlo. Hoy intento de nuevo. Este es un tema complicado para mí, he aprendido a ser el arquitecto de mi propio destino, creo firmemente en el principio del libre albedrío. Creo que Dios nos dio la libertad de elegir y al mismo tiempo que estando más allá de tiempo y espacio, sabe perfectamente que pasa en todo momento (claro que esto presupone mi creencia en Dios, que no niego, pero será motivo de discusión en otro momento).
Algo que aun no puedo entender del todo es la idea de que todo ocurre como debiera. Es imposible que las cosas ocurran de manera distinta a como ocurren, incluso nuestros intentos de cambiarlas o nuestras "equivocaciones" son parte del script. Cuando en una película el autor está tratando de lograr algo y no lo consigue, el personaje puede creer que falló, pero el actor, el escritor y director, todos saben que no falló, que ya estaba escrito que iba a fallar, así que no hay nada de que preocuparse. Al mismo tiempo, no creo que exista un "plan maestro" que las cosas ocurren de acuerdo a un diseño predeterminado. Creo (demasiado dogmatismo, esto tiene que cambiar), más bien estoy convencido que Dios elige no saber (o se le olvida) como ocurre cuando vemos una película después de leer el libro y elegimos olvidar que sabemos el final, a fin de poder sorprendernos con el ingenio y creatividad de los personajes cuando los vemos hacer las proezas (grandes o pequeñas) que ya sabíamos (pero ellos no) que eran capaces de hacer. Es entonces cuando sorprendemos a Dios. ¿Hace sentido esto? Sospecho que lógicamente no, pero elijo citar a Whitman: "¿Me estoy contradiciendo? Muy bien, entonces me contradigo! (Soy enorme y contengo multitudes)" De alguna manera para mi hace sentido.
Si esto es correcto, entonces preocuparse no tiene sentido. Jesús dijo que ni con toda nuestra preocupación podemos agregar un sólo centímetro a nuestra altura. En el Gita Krishna habla de Karma Yoga, hacer lo que nos corresponde, nuestro mejor esfuerzo, pero sin apegarnos a lo resultados, pues controlar resultados esta fuera de nuestro alcance.
Ciertamente no uno de mis "posts" más claros. El tema del libre albedrío me parece interesante pero poco práctico. La realidad es que no podemos saber si somos libres o si sólo creemos que lo somos. Mientras estamos actuando el papel en la historia (Hamlet, con toda su profundidad no se pregunta si hay un autor que está escribiendo sus vicisitudes) y cuando termine la historia y cerremos el libro, nos daremos cuenta que muy probablemente la pregunta misma era irrelevante. Lo que nos corresponde hacer es vivir según nos parece, sea que elijamos confiar en Dios o no confiar y confiar en nosotros (no hay contradicción aquí) nos corresponde hacer lo que nos toca hacer (de ahí la importancia de ¿a qué vinimos al mundo? sea tan importante) Jesús nos invita a buscar primero el reino de Dios, Buda nos dice que la primera actividad es despertar, los Hinduistas que nos demos cuenta que la separación entre nosotros y Dios es una ilusión. ¿Yo? yo creo en vivir intensamente, llevar nuestras convicciones hasta sus últimas consecuencias, ponerlas a prueba y cambiarlas cuando la realidad no coincida con lo esperado. Vivir hasta las lágrimas, vivir mientras estemos vivos, vivir al grado que hasta el enterrador se ponga triste el día de nuestra muerte. Vivir para que cuando llegue la muerte nos encuentre totalmente vivos y despiertos (por cierto, ninguna de estas frases son originales mías). Termino con otra cita:
Alguien me habló todos los días de mi vida/ al oído, despacio, lentamente
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte
Jaime Sabines
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